24.2.02


Thanksgiving day

Para gracias las que tienen mis amigos Ciccobella y Gordobolo: por acogernos en su vida durante unos días y por venir a ocupar la mía en este lugar. No me importaría nada poder alargar la ausencia varios meses para disfrutar de su hospitalidad y su genio, pero ya saben cómo es la vida; lo que sube siempre baja.

Coincido con Gordobolo y Thoreau cuando dicen que no hace falta viajar por el mundo para conocerlo, que basta con mirar atentamente por la ventana. Y qué les voy a contar a Vds de las posibilidades de la red como instrumento de exploración y conocimiento. Sin embargo, los viajes nos alejan de las esclavitudes cotidianas en las que voluntariamente enterramos buena parte de nuestro tiempo. Y nos sacan de contexto.

En los próximos días les cuento cómo fue el contexto de la semana pasada.

22.2.02

FIN DE UN CAPÍTULO

Pues parece que mi suplencia llega a su fin, aunque no sé muy bien cómo estará Vendell mañana con el cambio horario. Desde aquí les deseo un feliz retorno.
Haciendo minibalence, y pese a mis reticencias de señorita, creo que me ha gustado esto de llevar un diario por una semana. Lo que no pienso abandonar es este mundo.
Debo decir que pese a mis 34 añitos me siento indefenso y sensible como no debió sentirse nunca una damisela medieval (Semejantes hidalgonas que vivían de la tierra y de conservar sus derechos no creo que fuesen realmente delicadas), y que todos los días temía que alguien hiciese un comentario hiriente contra el que no tendría defensa. Son las cosas de hacer pública cierta intimidad.
¡Pero cá!, todo ha resultado estupendo y, de tener fuelle, creo que disfrutaría mucho continuando con el asunto. Gracias a los lectores y comentaristas, y hasta pronto; Grdobolo y La chita callando, dos en uno.

21.2.02

CONFESIONES SIN PROPÓSITO DE ENMIENDA

He roto mi costumbre de escribir por la noche porque necesito confesar algo.
Lo siento , no es nada escabroso, se trata de confesar públicamente mi ignorancia en varios temas: uno, la informática, lo reconozco en este lugar tan poco apropiado, dos, el inglés, no tengo ni zorra de ese idioma, y tercero, lo que es realmente grave, la física. No sé nada de esa materia y es grave porque esta bitacora se caracterizaba por su apego al mundo científico. Y el caso es que yo lo intento, pero no consigo, prestar la suficiente atención
Por ejemplo creo que mi inteligencia y cultura llega hasta comprender el principio de Arquímedes que explica porque los barcos no se hunden. Pero si me pongo a pensar en esto con un poco de detenimiento lo que más me interesa es ¿Quién va en el barco? ¿Tendrá este buque bandera de conveniencia? ¿Qué pensaren los marineros al ver desde la borda nuestras verdes costas? ¿ Se acordará mucho el capitán de su tierra allá en la meseta? Y hablando de eso, no sé si creer a los que dicen que su mujer se alegra de que pase tantos mese fuera, y no porque esté liada con el médico de cabecera como enseguida se creyó, no, es porque en realidad no le gusta el olor de su marido. Cosa que sólo le confesó a su mejor amiga, Lucía, esa que tiene la manía de regalar siempre marcos de plata. Una vez un psicólogo, cuando lo de su separación, le dijo que era por haber pasado una infancia llena de restricciones, a ella esto le pareció mal, aunque no sabría decir el porqué.
Como se ve la pregunta acaba siendo ¿Es la plata un valor perdurable para personas con cierta inseguridad? y no como debiera ¿Por qué flota el barco?
Gordoboleando una vez más

20.2.02

PONGÁMONOS REGIOS

El jueves próximo he quedado con los reyes. No, por desgracia no me refuiero a sus sabias y generosas majestades de oriente, tampoco a los reyes del mambo, ni siquiera a los reyes de la fiesta, o ¡cuchi, cuchi, cuchi! a los reyes de la casa. No, me refiero a SSMM los Reyes de España.
Espero haber sido epatante, pero ahora diré la verda. Mi amiga Miranda me dijo hace un mes "¿Te vienes a la botadura del barco que estamos construyendo?" , a lo que respondí "Sí". Entonces continuó ella "Pues dame el número de tu DNI por motivos de seguridad", "Vale" dije yo. Y luego seguimos hablando hasta agotar el número de comillas que permite la buena educación. Y cuál no será mi sorpresa cuando me entero, leyendo el periódico local, esta misma mañana que a tal evento, además de nuestra amiga Miranda, de Marilyn, de la incombustible niña Luna y mi hermanito pequeño, vienen nada más y nada menos que Juan Carlos I Y Sofía.
No es que yo sea muy monárquico, incluso si lo pienso bien lo soy poco, por lo de la desigualdad, pero estoy deseando que ocurra, aunque sólo sea para luego contarle a todo el mundo cómo iba engalanada nuestra monarca.
Y menos mal que esta pequeña noticia me ha alegrado el día, porque entre la lluvia continua, el quiste de mi perra y las desgracias generales del mundo estaba un poco alicaído.
En fin, aquí Gordolobo un poco más Real pese a este lazo virtual que nos une.

19.2.02

EL RECADERO AUSENTE

Esta tarde la he pasado haciendo recados (dar de comer a un gato a dieta, a dos perros negros con problemas de infantilismo y exceso de fuerza, yendo a la farmacia a por un arsenal de antigripales y a casa de un amigo a la búsqueda de esquejes de aucuba). Este pueblo en el que vivo es muy plano así que todos los recados los hago en bici, y claro, pedaleándo se piensa muy bien. Entre otros increibles hallazgos de semejante actividad destaco: Estoy harto de que mirlos, petirrojos, tordos y demás encantadoras criaturas se dediquen en cuerpo y alma a remover mi jardín y pedaleando he descubierto una de las razones de que últimamente abunden tanto: al abandonar el cultivo de las tierras éstas se han llenado de árboles y matorrales. También es cierto que afortunadamente ya no se ven jovenzuelos con escopetas de balines ¿Las habrán prohibido?
Además de esta joya se me ocurrió pensar un poco en esto de los diarios por la red. Más que nada en lo difícil que es encontrar el tono adecuado. Si uno escribiese un diario pondría en él lo que le apeteciese por muy poco interesante que fuese (Hoy he comido un plátano, faltan dos días para que llegue el Super Pop, como escribía mi hermana al final de su infancia). Si en vez de un diario fuese una publicación uno sabría a quién va destinado o qué pretende conseguir con ello, pero no es el caso. Tampoco es como escribir cartas a mi amiga Anita-Icíar o a Lois Bois, aunque al principio pensé en que era así como debía tomármelo. El caso es que se trata de una especie de diario que esperas que alguien lea (¡Dios mío!¿No es eso lo que hacen todos los adolescentes?). Estoy desendo que vuelvan Marylin, Sapín y Vendell de su largo viaje a fin de poder seguir siendo un lector y no tener que hacerme tantas preguntas.

18.2.02

LA POLÍTICA Y LA MUERTE

Veo que todo el mundo se interesa por la política y a mí me gustaría ser uno más, discutir enconadamente de leyes del botellón, de velos en la escuela, de leyes de la universidad o de cualquier otro asunto que le dé por trastocar a nuestros gobernantes. Pero no puedo. Siempre llego a la misma conclusión, todas las partes tienen algo de razón así que todos tienen que ceder un poco. Como tampoco pienso que quien detenta el poder político actúa siempre de mala fe tampoco logro enfadarme demasiado, aunque a veces...
En cambio me llama Sara desde Barcelona para contarme que desde hace unos días encuentra a todo el mundo guapísimo, y no sólo me siento interesado por semejante tema sino nos pasamos un buen rato comentándolo.
Yo no creo que se trate de inconsciencia o frivolidad. Puede que sea la edad. Cierta amiga sostiene que pasados los treinta se ve la vida con más calma, lo cual parece sensato, pero al mismo tiempo vuelven ha hacerte gracia los chistes verdes y los más burdos, lo que parece demostrar cierto infantilismo.
Ahora hasta me hace gracia el chiste de "Ha visto usted a Mistetas", en cambio creo que sería incapaz de volverme a leer las obras completas de Pavese, creo que tal vez ni una sola de sus obras. Verrà la morte, e avrà il tuoi occhi.

17.2.02

INFORMACIÓN

Como suele ocurrir, este fin de semana he visto a unos cuantos amigos, salimos por la noche, fuimos a una fiesta que resultó un chasco a medias y pasamos el domingo tirados en casa hablando de esto y lo otro. Cuando me dejaron solo me he puesto a pensar en todas las conversaciones que he mantenido en estos dos días. A bote pronto recuerdo haber hablado de las manías de las madres, lo absurdo de las letras de las canciones del verano, las reformas en el piso de una prima de mi amiga Miranda, cómo surgió el amor entre una pareja que me acababan de presentar y que no recuerdo de quién eran amigos, sobre la nieve y el esquí, sobre anécdotas de Felipe IV que venían en un suplemento del País, por supuesto de los amoríos de todo el mundo, de regatas de remo y, en fin, sobre un montón de cosas más que no recuerdo en este momento.
El caso es que me pregunto qué efecto tiene sobre una vida toda esta imformación acumulada y transmitida. Entretener, desde luego, lo que no es poco, pero también aturde, y puede que trastorne algo el entendimiento.
En fin, aquí Gordobolo en su papel de sustituto de

16.2.02

DE CIERTAS MANÍAS Y OTROS

Ayer tuve una pequeña discusión con una amiga por culpa de los calcetines. No es un tema como para levantar ampollas, pero fue suficiente como para que los demás consumidores de cañas del bar pudiesen escuchar perfectamente como mi amiga decía que detestaba ver a alguien desnudo con calcetines, y que ella misma era esa la última prenda que se ponía al vestirse por no caer en el bochorno de verse en esa circunstancia. A mí me pareció una exagerada y así empezó la discusión. Como suele ocurrir entre amigos estas discusiones no son más que manifestaciones de otras más lejanas y continuas. En nuestro caso es que detesto las manías, por lo menos las que impiden llevar una vida normal, y ella opina que cada uno es como es y que la peor manía es la mía de intentar la perfeccción. En fin, sigo diciendo que es una tontería ponerse antes o después los calcetines, aunque tampoco sea muy importante.
Cambiando de tercio, nunca he llevado un diario, ni siquiera he tenido nunca una libreta en la que anotar sin orden ni concierto las ocurrencias de la vida (Aunque con la historia de los moleskines me entraron ciertas ganas de agenciarme uno) pero acepté alegremente sustituir a Vendell porque este mundo de los blogs me encantó. Ahora me parece algo más complicado de lo que había pensado. En fin, me atengo a mi palabra dada.
De Gordobolo en funciones de

15.2.02

UNOS SE VAN Y OTROS NOS QUEDAMOS
Esta tarde estaba en el jardín aprovechando que no llovía. No acababa de decidir qué podía quedar bien en aquel rincón especial cerca de la perrera, así que me puse a pensar mirando al mar, que es como mejor se piensa lánguidamente. La absurda e inerte masa de agua que llamamos Atlántico parecía hoy un lago, después de rugir descontrolada durante los últimos días. Así que se me fue el santo al cielo y allí me encontré con ciertos amigos que a estas horas cruzan este mismo mar rumbo a otro continente.En ese momento vi sobrevolar mi jardín un avión que con toda seguridad no era el suyo, además habiéndo un aeropuerto cercano es de lo más habitual. Pero como a veces olvido el sentido del ridículo bajé el hermoso prado que cae sobre el mar lanzando besos al aire y deseando a estos queridos amigos buen viaje. Sé que Julie Andrews lo entendería. El resto se rio a gusto, pero como es febrero y hace frío habían preparado chocolate con churros y pude perdonar su falta de delicadeza.
Hay personas que se pasan la vida de viaje, y otras, entre las que me cuento, que casi no salimos de este pequeñito mundo donde la casualidad nos puso. No sé por qué, ni siquiera tengo la seguridad de que se deba a viajar más o menos. Yo mismo he viajado, he vivido fuera, pero todo el mundo, incluido yo, me imaginan siempre aquí, entre los que se quedan.
Firmado por Gordobolo, haciendo las veces de

13.2.02

Este Santo

Hace unas semanas contábamos aquí la vida de San Valentín. Anda por los archivos y no lo encuentro, pero sé que por ahí está. El caso es que viendo Anna Karenina, se me ocurre que quien más tiene que decir sobre el amor y sus discursos es el Conde Bronsky. ¿Tendrá blog este pollo?

La increible historia de amor entre Britney Spears y Christina Aguilera

No sé en qué estaría pensando ayer cuando mezclé el comentario sobre cierto banquero que desayuna sardinas en lata y la increible historia de amor entre Britney Spears y Christina Aguilera. Aunque bien pensado, ¿quién movería un dedo para encontrarse con el fachendoso careto de semejante individuo?. El caso es que la historia de las dos mocitas es una excrecencia del interesante blog de alguien llamado Elenis o vayan Vds a saber.

Es la segunda vez en pocas semanas que me topo con el fenómeno de la fan fiction, ya saben, el desarrollo de historias en las que participan personajes conocidos de las películas o los libros. Hay que decir que se trata de un negocio ilegal, pues los derechos de propiedad sobre dichos personajes son fruto de jugosa explotación por parte de sus propietarios. Con un poco de suerte, la SGAE logrará imponer el cánon sobre los CDs vírgenes en 35 pesetas (dado que según ellos, los usamos para copiar música) y así los fanfictioners podrían actuar con impunidad al haber abonado ya los correspondientes derechos de autor. Por cierto, que uno de los deslumbrantes argumentos de tan bucanera sociedad general es que poco importa pasar de 85 a 135 pesetas. Bueno, y ya puestos, ¿por qué no pasar de 85 a 50 pesetas? La diferencia es la misma, ¿no?

Mientras no se resuelve el asunto aquí les dejo unos cuantos personajes libres de derechos por si a alguno le apetece iniciarse en esto de la fan fiction:

Lope el topo miope
Chals el webmaster manco
Choni la bacalaera que se marea
David, el profeta en su tierra

12.2.02


¡Uh qué miedo!

Esto de las antenas de telefonía se parece cada vez más a la historia de los transgénicos. Por un lado tenemos a una sociedad recelosa de los posibles efectos perniciosos de una tecnología nueva cuyos mecanismos no alcanza a comprender. Normal, porque aún hoy en las escuelas apenas se habla del ADN, las mutaciones, la clonación o, mucho menos, la asimilación del concepto de riesgo para la salud. Y lo poco que se cuenta es tan relevante para comprender esta polémica como en su día lo fue el rollete de los estambres y los pistilos para nuestra educación sexual. Al otro lado tenemos grandes corporaciones cuya salud se nos vende como vital para la economía. Bueno, para la economía de algunos países que se regocijan pensando que las cosas van bien.

Y en el baldío no man´s land se encuentra la comunidad científica, que defiende contra viento y marea la validez no sólo de sus resultados, sino también la de sus métodos de verificación y contraste. Generando opinión, junto a ellos, un montón de expertos amateurs se dedican a recoger las migajas de la investigación ajena buscando algún dato que apoye sus prejuicios sin valorar su importancia dentro del grueso de las evidencias científicas disponibles. Algunos desaprensivos tienen más interés que el ideológico y tratan de obtener beneficio dispensando libros de autoayuda, consejos nuevaoleros, curaciones milagrosas y pantallas protectoras para unas radiaciones que, queramos o no, se nos van a colar en casa mientras mandamos mensajitos para apoyar a ese chico que se esfuerza en interpretar un repertorio lamentable con empeño digno de mejor causa.

Ese es el problema de las antenas: en principio no pasa nada pero el humo no deja ver el árbol que arde. ¿De verdad necesitamos transmitirnos voz, datos y vídeo a velocidad de pasmo y pagando en plano? ¿Realmente deseamos comprar tomates que nunca se pasan y sandías cuadradas? ¿Para ir menos al súper? ¿Para que sea más fácil preparar la macedonia?

Perdonen el trastorno, pero es que estaba pensando en ese banquero triunfante y me lo imaginaba dando órdenes para contratar inmediatamente al compositor de “Alegría de vivir”. Lástima que Ray Heredia haya muerto hace años.

11.2.02

Memoria histórica

El territorio español tiene una extensión de 503.000 km2; la población es de 26 millones de habitantes que pertenecen a la raza blanca y forman parte de la familia latina. Su religión es la católica, para la administración eclesiástica, se divide en 9 arzobispados y 52 obispados. Su lengua es la española.

Por si lo habían olvidado.

10.2.02

Una educación esmerada

Por muy bajo que haya caído la educación pública en los últimos años, nadie duda que los centros privados se han convertido en una especie de reserva espiritual en la que pacen, bien protegidos, los valores eternos de la buena educación. A saber, la fe en dios, el respeto a la autoridad, y la vocación proselitista. Por eso, resulta paradójico que quienes se han esmerado en promover las diferencias entre la calidad de la educación pública y la privada, se presenten ahora como adalides de la excelencia para todos. La vuelta a la Reválida no significa más que un cambio de nombre, como en su día lo fue la aparición del Ministerio de Fomento. Ya saben, aquello de “puedo comprender a los reyes, pero no a los monárquicos”

Si tienen dudas sobre lo que en medios gubernativos se considera una buena educación, no tienen más que echarle un vistazo al currículum de sus jóvenes más destacados. Para algunas personas la vida es una senda bien marcada que basta recorrer con cierta gracia, o haciendo un par de cabriolas que merezcan el aplauso del público y mejoren la autoestima. Para otras , por fortuna, el mundo todavía guarda cierto misterio. ¿Quieren saber cuál será el espejo en el que se mirarán en el futuro los jóvenes sin apellido? Sigan la línea de puntos.

9.2.02




Mientras alguien decide los criterios para repartir los posts entre este blog y Una cuestión personal, y a la espera de la orden de mudanza definitiva, y como además hace un par de días que blogback va de culo, como su propio nombre indica. Pues eso, y como ya perdí el hilo, hoy podrán leer un curioso caso práctico de qué hacer son sus microondas en Una cuestión personal

8.2.02

Blogconsulting

Sería una traición presentar aquí un escrito personal de mi amiga Threes sin ella saberlo. Pero más traición todavía sería escamotearles a Vds la posibilidad de conocer su autorizada opinión sobre éste y otros blogs. Quizá cuando nos pasemos definitivamente a Blogalia nos llevemos puestos sus excelentes servicios de blogconsulting. Si es que no abandonamos antes esta viciosa práctica.

Acabo de bucear un poco por tú página, y estoy impresionada, aunque aún no sé muy bien por qué... Al principio no entendía nada, no me refiero al contenido de los textos, sino a la relación de unas cosas con otras, a esa especie de jerga que parece que usáis, a las alusiones veladas o no, a otros textos, o páginas, o locos de atar... (y desde luego no entiendo ni jota de qué significan esos links a la derecha de la página, ni cuándo eres tú o es otro de tus "tús" u otro cualquiera...y por qué cuando dais un link en medio de un texto no decís cuál es, es para que te den más ganas de entrar en él. ¿O es que las bases de algún concurso lo prohíben, como eso de estar nominado por "el peor empleo de la tercera persona" (sic) ?)

Creo que lo que más me gusta es esa verborrea desbordante, que siempre está bien, y también el exceso de absurdos: en contenidos, en formas, en que no haya motivos para escribir lo que se escribe, o quizá sí los hay, e importantísimos, en que da igual que se entienda o que no, en que hoy voy en plan existencialista y mañana en plan escéptico, o neutro, o pedante... (aunque eso hay otros que no lo hacen tan bien como tú, por lo poco que he visto).

También puedo ponerme un poco en plan paternalista y pensar: "no es más que otro juego de esos que tanto les gustan a los hombres entusiastas..." (aunque he de reconocer que en realidad a mi también, casi siempre, me gustan). Pero no voy a seguir por aquí, que hace poco tuve una discusión gordísima con Ervic sobre si el JUEGO, como concepto, era o no un arte y al final acabé más o menos dándole la razón (por supuesto que él defendía que sí lo era).

En cualquier caso es un juego chulo, y no tenía la más remota idea de qué iba, por eso también estoy tan sorprendida.  Además, el texto de la curva esta muy bien, y supongo que que yo vaya, lo lea, y me lea a mi misma leyéndolo cierra una especie de círculo.

Y ya no voy a entrar en el tema de "la crisis de los 30 y la necesidad de expresarse" porque ya estoy agotada, que no tengo tanta práctica...

Besos,
THREES

P.D. Bueno, te remando la curva esa en tamaño supergigante (38cm de largo, en teoría) , no sé muy bien cómo irá, porque hacer una cosa como esa en latex no es tan simple, pero siempre se aprende algo sobre sus entresijos



Gordobolo

Habrán observado que en los últimos tiempos los artistas invitados de talla internacional (en la línea de Vinicius, Cioran, Zappa o Angel González) han dejado paso a una nueva generación de artistas invitados de talla humana. Amigos como Sapín o Gordobolo, que no tendrá más remedio que firmar al final de sus posts porque no recuerdo cómo darle voz propia. Aunque la suya es la mía.

Anécdotas familiares

No sé si os ocurre lo mismo pero el mayor entretenimiento en mi familia es contar anécdotas. Tal vez debería confesar que es el segundo, tras el consumo masivo de telebasura, pero no pienso hacerlo. El caso es que las anécdotas familiares son un genero detestable, generalmente carecen de interés para quíen no esté muy en el ajo, suelen repetirse hasta la saciedad y lo que más me afecta: en general carecen de antecedentes y de consecuencias. Son como perqueños climax en si mismos.
Por ejemplo, hoy estaba escuchando estoicamente como mi abuela me relataba por trigesima cuarta vez la historia de su bisabuelo al que unos bandidos suspendieron sobre una enorme olla y le pidieron sus riquezas con la siguiente frase ingeniosa: "El dinero Antón, por la Constitución". Esa es toda la historia, como mucho uno podría enterarse con quien se casó ese tal Antón y quienes furon sus hijos. Pero ¿Les dio el dinero? ¿Murió escaldado? ¿Era muy avaro y esos bandoleros eran en realidad vecinos o parientes? ¿Se refieren a la constitución de 1812, la del 37, la no promulgada del 56...? Mi abuela se defiende con un "No sé" que en realidad quiere decir "¿Pero a quién le puede importar eso?".
Y la verdad es que tiene más razón que un santo, ¿A quién le puede importar? Sólo a un pelma como yo que pretende saber lo a que a generaciones de trasmisión oral de anecdotarios jamás les importó. ( A pesar de este mea culpa sigo preguntándome ¿Y después...?)

7.2.02




Curvas

La razón es imprescindible para describir un mundo que se enrosca solo, sometido a tensiones autónomas que no resulta difícil desvelar. Pero la razón no guía nuestros actos. Bueno, podría hacerlo pero sería como dejarse guiar por un ciego. Piénsenlo por un momento. ¿Qué es lo que les lleva a decir que sí a una propuesta de viaje o a comenzar un texto de una forma u otra, sabiendo que en cada elección se deja a los lados caminos que nunca se podrán recorrer? ¿Qué relación tienen con la razón los mecanismos que nos arrastran hacia las adiciones, o los que nos sacan de ellas? ¿Son razonables las categorías que construimos sobre nosotros mismos? ¿Y las que empleamos para comprender el comportamiento de los demás?

Llevo un rato pensando en lo que pienso, preguntándome por esta inquietud rara que no me deja descansar ni estando quieto. Trasteando desganado y sin éxito con las herramientas de la razón que se supone debían arrojar un poco de luz sobre este malestar informe que no tiene nada que ver con la tristeza ni deja escribir sujeto. Jugando, en una palabra, con un perro ciego.

Al final el nudo se deshace por la punta deshilachada del cabo: me llama la persona con la que estaba citada y me dice que ha estado a punto de morir en un accidente en una curva. Cuelgo el teléfono y me viene a la mente una curva muy matemática que hace meses le pedí a una amiga que dibujase para mi. Buscando su dirección, la encuentro en un mensaje de ánimo que me dejó hace todavía más tiempo, cuando la muerte acababa de posarse como una mariposa grávida sobre la mano abierta que recibe mis besos cada mañana. Le vuelvo a pedir si me dibuja la curva, pero en realidad le doy las gracias por las palabras que nunca le agradecí. Y le digo que venga a ver esto.

¿La razón de una curva? Se ven distintas cuando estás dentro.

6.2.02

Club de fans

¡Qué gran iniciativa la del javarmblog! ¡Un club de fans del obispo de Mondoñedo-Ferrol! Gea Escolano, singular estrella del firmamento católico, sin duda merece ésto y mucho más. Por ejemplo la beatificación, aunque es sabido que esta preciada distinción se ha puesto por las nubes y sólo se concede bajo demostración fehaciente de milagro inapelable. Aun así, podríamos discutir si la unanimidad de odios y desprecio que Gea Escolano concita alrededor de su persona no es, en cierto modo, una especie de martirio en vida.

Pero no nos engañemos: las palabras del obispo no siempre proceden de la lúgubre caverna de la doctrina vaticana. En ocasiones, como cuando defendió que en algunas aldeas sin cura fuesen las mujeres quienes dijesen misa (aunque estuviesen casadas, con hijos y fuesen del Bloque Nacionalista), este pastor de almas se nos revela como el rutilante teologo experimental que realmente es. Un pensador del catolicismo de frontera; un aventurero explorador de las más densas junglas de la espiritualidad humana. ¿Qué otra cosa podíamos esperar de quien lleva como apellido el nombre de la diosa madre de la Tierra? Sí, sí, la misma que muchos conocen por Gaia.

Total, otro Edipo mal curado.

5.2.02

Carta a mi mismo sin contar con Vds

Que tendrán que ir a leer a Blogalia, donde en general encontrarán cosas más interesantes que ésta. Entre ellas, en Una cuestión personal, pero no es la única. Ya me contarán.

4.2.02


Dicciones

Sabía que olvidaba algo. Lo que más nos llamó la atención del programa de los catedráticos doctores ingenieros que les mencionaba en el post de ayer es que uno de ellos hablaba con voz entre de Pato Donald y Ministro Rajoy. Marilyn, que es muy viva para estas cosas, lo achacaba a que el hombre tenía la lengua demasiado grande para el tamaño de la boca. O el paladar totalmente liso y el frenillo sin tensión. Personalmemte, siempre trato de seguir el rastro evolutivo de las rarezas de mis congéneres para ver cómo ir mejorando lo presente; pero en este caso me temo que ninguna de estas adaptaciones supondría ventaja alguna. Así pues, mi teoría es que el locutor padecía de algo tan simple como una dentadura postiza mal pegada. Créanme, he visto a gente hablar con los dientes en la punta de los labios y esa así como suena.

3.2.02

Catedrácula

Radio3 es una emisora singular. Ayer tarde, conduciendo hacia el sur a unos 200 kilómetros por hora (mis 120 más los 80 del viento en contra) sintonicé durante un rato una conversación entre tres doctores ingenieros catedráticos que hablaban de sus cosas. Para certificar su grandeza académica, el conductor (del programa) los presentó con tal profusión de títulos, méritos y laureles que no pude evitar coger un papel de la guantera y anotar (transcribo literalmente) “cuando llegue la fama no olvidar desprenderse de lo accesorio”. La típica cosa que uno escribe y luego no entiende.

Aquellos de Vds que se acerquen a la treintena y no se hayan pasado mucho de largo, recordarán que Radio3 vivió tiempos mejores. El día de la muerte de Zappa, por ejemplo, uno de sus programas nocturnos inició la minuciosa retransmisión diaria de todos sus discos oficiales y clandestinos. Tras varios meses y miles de pesetas (de la época) invertidas en cintas de audio le tocó el turno a “The eyes of Osaka”, un bootleg nunca encontrado en el que aparece la versión completa del tema “Black Napkins” que, aun castrado, ilumina el álbum “Zoot Allures”. Bueno, otro día les cuento esto con detalle por si alguno me puede echar una mano.

También en las madrugadas de finales de los 80 y principios de los 90, uno podía deslizarse plácidamente hacia la pesadilla acunado por la voz helada de José Luis Moreno Ruiz en Rosa de Sanatorio. Aún hoy, diez años después, no pasa un día sin que dedique unos minutos a desentrañar el misterio de aquellos versos en los que las montañas sangraban por la boca de las flores.

2.2.02

Eres tú mi autista preferido (con cantarina voz de cazalla)

El cuaderno de bitácora de rvr sacaba ayer un comentario con más puntas que un peine del que, por el momento, me quedaré con la parte dedicada a las fotos de Saturno. Como ya sabrán, las imágenes fueron tomadas con los cuatro espejos del Telescopio Grandísimo.

continuará (en Una cuestion personal)

1.2.02

El teléfono

Ayer llegué a casa a las cuatro de la mañana un poco contentillo. Fuimos a tomar algo después del trabajo y la cosa se lió. En fin, llego a casa, como algo, abro la ventana y observo la noche. Me fijo en el teléfono y veo que me ha llamado alguien. Mi teléfono tiene una luz roja que parpadea si te han llamado, pues es de esos superinteligentes que si pulsas dos botones de los que no tienen número contratas un nuevo servicio superinútil pero igualmente necesario. Descuelgo para comprobar si tengo algún mensaje y cual es mi sorpresa cuando no es que haya uno, ¡es que hay tres! Los mensajes son de unos amigos que andaban de juerga. Me cantan canciones que conozco y que me gustan. Y así, mirando por la ventana al cielo oscuro, recibiendo el fresco de la noche en la cara y escuchando las canciones por teléfono, sonrío y me siento muy pero que muy afortunado.

Sapin 3
El purgatorio de la ebriedumbre

Ayer fuimos a cenar con El Rayo y L a ese restaurante mejicano del que nunca he logrado salir sereno. Ni yo ni nadie, por lo que he podido comprobar. De vuelta a casa paramos en una de la cabinas del operador local de telefonía por cable que permite hacer llamadas gratuitas a los abonados de su red. Sapin, por si no te habías dado cuenta, tienes unos doce minutos de canciones grabadas en tu contestador. Que yo recuerde, quedaron muy bien el Ne me quite pas (interpretada por Rayo, obviamente), otra francesa initeligible pero igualmente siniestra y un Chega de saudade con todas las estrofas y el parabarabeo correspondiente a modo de interludio instrumental. Las que sabemos, vamos.

No diré más. De vuelta a casa, horas más tarde, me dejé caer sobre el sofá, desvelado pero con la vista demasiado traviesa como para leer un rato. Tras un paseo por las teletiendas por fin recuperé el pulso y me acerqué a la estantería con el índice ladeado y la cabeza extendida. Los Chemical Brothers ponían el fondo musical. Al cabo de unos minutos cogí uno de los libros del estante de potenciales calzamesas, un grueso volumen con los cuentos de Nabokov del que hace unas semanas sólo pude leer unas páginas. Es tarde, pensé, y así no me lío. Comencé por un relato que parecía cortito sobre un elfo enano, y no se imaginan qué sorpresa. Es un cuento precioso, lleno de saltos y requiebros, de personajes inauditos que avanzan firmes sobre el filo de la navaja de Ockham, inmersos en su lógica de lo imprescindible. Hacía tiempo que no disfrutaba tanto leyendo, y quizá por eso me quedé dormido.

Ahora estoy un poco desorientado. Me atormenta la posibilidad de que esta noche, sobrio, el libro siga siendo maravilloso. Siempre es bueno rescatar libros de la ignominia de ese estante, ¡pero a qué precio! Ahora bien, si el libro vuelve a ser malo... Tendríamos que añadir una balda con el cartel de Purgatorio de la ebriedumbre al que irían destinados los volúmenes que exigen de una buena chea para su disfrute. Un lugar donde refugiarse tras las grandes cuchipandas familiares o esas mediamañanas de vermut tempranero cuya única alternativa, hasta ahora, consistía en la siesta del cordero. Hay otras posibilidades, pero en este momento, mientras acabo el alka seltzer, no parecen demasiado sensatas.